mayo 17, 2010

El Microbús en tu iPod/iPhone


El Microbús viene con todo, y para estar a la vanguardia tecnológica hoy les traigo el único e increíble tutorial para subirse a El Microbús desde su iPod Touch o iPhone (ya no hay pretextos para no hacerle la parada).






1. Abre Safari (desde tu iPod/iPhone evidentemente) y entra al sitio: http://el-microbus.blogspot.com

















2. Haz zoom en la parte que quieres que se vea en el icono de la pantalla de inicio, en este caso será al banner del blog. Posteriormente aprieta el símbolo "+" que se encuentra en la parte inferior de la pantalla.















 3. Se abrirá una pequeña ventana con tres funciones, seleccionar "Añadir a pantalla de inicio".














4. Se desplegará un menú en donde podrás ponerle el nombre que gustes al icono. Finalmente oprimir el botón "Añadir" en la esquina superior derecha.











5. Ríe, piensa, llora y diviértete con El Microbús 

PD Después de agregar El Microbús en tu iPhone/iPod, 
puedes aplicar este tutorial para cualquier sitio web.

Andan viendo y no ven.

"Por si alguien tenía duda, en esta paletería se venden paletas. Le suplicamos no seguir preguntando."
 
 Se agradece la advertencia, yo ya iba a pedir tortillas.

Fotografía: ELUNIVERSAL.com.mx

mayo 15, 2010

No hay paradas continuas.

Llenamos el tanque, encendimos el motor, metimos primera y El Microbús vuelve a emprender el vuelo. Una larga ausencia por la acostumbrada inestabilidad que me caracteriza, dejó a este sitio vacío de ideas y sentimientos. Sin embargo, las palabras nunca se van, se guardan para en cualquier momento escribirse eternamente, y aquí me tienen. El Microbús está de vuelta con toda la intención de emprender nuevas rutas en sus corazones. Venimos con nueva imagen, nuevas ideas, nuevo sitio, nuevas rutas, pero la misma cuota de siempre.

¡Súbale! ¡Súbale! El Microbús se va y se acabaron las paradas continuas (sin albur)

ANTES

AHORA

70 días en 20 oraciones.

Después de una largar ausencia, aquí están mis dos últimos meses de vida resumidos en 20 oraciones:

1. Abandoné El Microbús 
2. Regresé al teatro con el montaje de "Anita: La Huerfanita"
3. Me hice adicto a Twitter
4. Hice el CENEVAL 
5. Viajé a Morelia, Guadalajara y Querétaro
6. Conocí el Estadio Jalisco (en donde mis Chivas le pasaron por encima al América)
7. Odié el RENAU
8. Participé como autor y director en el Concurso de Monólogos quedando en 3er lugar (ganar no se me da)
9. Comencé a ir al GYM
10. Deje de ir al GYM
11. Asistí al increíble e inigualable concierto de Arturo Valdemar
12. Fui a Cuernavaca a cantar con los chavos de Buena Causa
13. Realicé miles de proyectos y tareas
14. Comencé un nuevo sitio de opinión deportiva
15. Terminé mis clases de preparatoria
16. Fui al teatro
17. Pasé mis exámenes finales
18. Terminé la preparatoria
19. Me inscribí a la universidad
20. Regresé a El Microbús

 Estuvimos jodidos. No más.

marzo 05, 2010

Santiago #3

Otro breve texto de una gran y compleja historia que ha estado nadando en mi cabeza desde hace unos años. Les recomiendo también este y este otro.

Después de la escuela llegué a mi casa completamente cansado,  saludé a mi mamá y me dirigí a mi cuarto donde me encerré. A pesar de que mi cuerpo estaba agotado me era imposible dormir. Me desvestí y me acosté en mi cama, entonces sonó el teléfono, contesté de inmediato y nadie respondió. Sé que era Ana, pues no era la primera vez que hablaban y hacían lo mismo. Sólo se quedaban en silencio y colgaban.

- Ya déjate de pendejadas Ana. No estés jugando ¡si tienes algo que decir, dilo y ya! – grite desquiciadamente

Colgué el teléfono y me acordé de la llamada de Santiago, entonces le marqué. No contestó. Así que le deje un mensaje en su grabadora.

La noche pasaba y yo no sabía que hacer, no me era posible dormir. Decidí llamar a Adriana, mi novia. No llevaba mucho con ella, máximo 3 o 4 semanas. Contestó su padre, un señor controlador y sobre protector que no quería que nadie se acercara a su hija, no contaba con que ella era una zorra – y era mi novia – me dio tanto miedo que colgué. Pero era tanta mi desesperación que decidí ir a buscarla a su casa.

Tome las llaves del coche de mi madre y sin avisar, salí hacia casa de Adriana. En el camino pensé muchas cosas. Realmente no la quería, tan sólo la usaba para olvidar a Ana o al menos no pensar tanto en ella. Como dije era una zorra y yo lo sabia perfectamente, la conocí en una fiesta donde nos embriagamos e hicimos el amor cuantas veces pudimos. Al llegar me estacioné en frente de su casa, apagué el coche y encendí el radio, estuve sentado ahí como 20 minutos mientras fumaba un cigarro. Decidí volver a marcar a su casa, esta vez contesto ella.

- Bueno – dijo en voz baja
- Adriana, soy yo Diego
- ¿Qué quieres? ¿Qué no ves la hora? Mis padres ya están dormidos – contestó con un tono de preocupación
- Quiero verte, te necesito – lo que realmente significaba: quiero hacerte el amor.
- ¿Ahorita? No puedo.
Me baje del coche y me paré afuera de su ventana.
- Vamos, sólo un rato, asómate estoy afuera.
Abrió la ventana y me vio.
- ¿Y mis papás? ¿Qué tal si me cachan?
- No se van a dar cuenta, ya vente.
- Esta bien, ahorita bajo – y me hizo una seña con la mano.–

Después de 15 minutos de esperar por fin bajo.

- Perdón, es que tuve que escaparme, mi hermano aún estaba despierto.
- Sí, no te preocupes, esta bien.
- ¿Qué paso? ¿Para que me querías?
- Súbete – y le señalé el coche
- ¿A dónde vamos?
- A pasear, tú súbete –le sonreí y ella respondió de la misma manera.

Se subió al coche y comencé a  manejar sin ningún destino. Volví a encender el radio, sonaba una canción que me recordó a Ana “…yo te escuchare con todo el silencio del planeta y mirare tus ojos como si fueran los últimos de este país...”  No dejé de pensar en ella. ¿Cómo estará? ¿Qué será de ella? ¿En verdad será ella quien llama en las noches y se queda callada? ¿Por qué llamará? ¿Me extrañará?

Sin darme cuenta estábamos enfrente del aeropuerto, estacioné el coche en una calle obscura. Adriana me miro fijamente.

- ¿Qué hacemos aquí? – preguntó desconfiada.
- No lo sé.

Me acerqué y comenzamos a besarnos, no dude ni un sólo momento en quitarle la ropa, se encimó sobre mi y comencé a tocarla. Desabroché su blusa y le quite la ropa rápidamente, le bese todo el cuerpo, la sentí en mí, su respiración era mía, mi aliento era suyo. Le repetí infinitamente cuanto la amaba, al mismo tiempo que pensaba en Ana. Algo golpeó el espejo, Adriana como pudo se vistió de inmediato, baje el vidrio y un par de policías se dirigieron a mí.

febrero 23, 2010

Sin ruta definida.

Últimamente El Microbús vive tiempos difíciles, se la ha pasado tambaleándose durante las últimas semanas y es que ya trae las llantas bien ponchadas y los amortiguadores muy jodidos. Como lo he comentado en antiguas entradas, estoy (y seguramente ustedes también) muy cansado de mis constantes justificaciones sobre los seguidos abandonos de este sagrado espacio de expresión, sin embargo, me siento en la necesidad de argumentar que no ha sido por decisión propia. Dejando a un lado los pretextos, proseguiremos con el principal motivo de este post.

Hace algunos días le comenté a mi amigo Rubén que se metiera a leer el post más reciente de El Microbús. Él, muy seguro de si mismo, me contesto que no. Su respuesta me pareció demasiado extraña, pues hasta donde yo tenía entendido, él siempre había sido un fiel lector y participante desde el inicio de este proyecto. Cuando le pregunté sus razones él dijo: "mmmm eske dejaste de postear lo ke sentias para postear lo ke piensas sobre temas sosos te volviste otro blogger cualkiera".  Sus palabras verdaderamente me impactaron muchísimo, pues de cierta forma tenía razón. 

Dos días después recibí un comentario, en extremo positivo, por parte de José Vidal, un lector que quedo verdaderamente satisfecho con el contenido que se posteaba en El Microbús. Citándolo textualmente decía: "Por mucho tiempo eh pensado que la juventud estaba totalmente perdida, atrofiada de la mente por tanto medio de comunicacion bombardeando con tanta basura, bastaba con mirar a mi alrededor para confirmar que ya no habia el tipo de personas que tenian... imaginacion, critica y o mas importante; frescura, caracteristica de la juventud. Es bueno reconocer los errores que uno comete y eh de aceptar que me diste una buena leccion... Me llena de emocion el saber que existen personas con la capacidad que tienes, me encanto tu blog y creeme que lo seguire leyendo por que tienes algo que aun no se describir con exactitud pero que es maravillosamente asombroso. Tienes talento, mucho talento seria mejor dicho." Al leerlo lloré salté de emoción (y eso que ni lo conozco). 

Este tipo de comentarios, bueno o malos, son lo que verdaderamente me provocan el mantener en constante actualización este sitio. Estos comentarios son los que hacen que muera de desesperación cuando abandono El Microbús. Y estos comentarios son los que me clavan la enorme duda en la cabeza de ¿Qué es El Microbús? ¿Que quieren sus pasajeros? ¿Leer, llorar, divertirse, informarse? Ya en un viejo post que hice en El Microbús (por ahí de principios de este año), expliqué cuál es el verdadero motivo y objetivo por el cual surge este blog, pero haciendo un resumen muy muy breve, El Microbús nace por la necesidad de expresar, no sólo mía sino de todos. 

Es por eso, mis queridos pasajeros, que decidí hacerle honor a la democracia y dejar que ustedes decidan que quieren en El Microbús. Como ya lo saben, existen diversas "rutas" que hemos estado recorriendo estos casi 9 meses. Estas rutas (que aparecen al final de cada post) categorízan las publicaciones,  para que de esta forma puedan ser sencillamente identificadas por los lectores. Entre las más importantes están:


Palabras que no se dicen
Todas aquellas palabras e ideas que por su contenido no pueden decirse, se escriben. Ya que si se quedan dentro pudren el alma. En esta ruta encontrarán todo tipo de sentimientos alborotados derivados del amor, fracaso, soledad, odio y otros mortales placeres.

Escupiendo quejas
La denuncia es el primer paso para cambiar las cosas. "Escupiendo quejas" es mi desahogo de todas aquellas pequeñas y grandes frustraciones que me indignan.

Fragmentos
Pequeños trozos de todas esas locas historias que se pasean por mi mente.


Investigaciones
Datos culturales y curiosos sobre el mundo que nos rodea. ¿Qué es esto? ¿Por qué es eso? ¿Por qué se hace? ¿Quien los hace?


Descubrimientos y frustraciones geeks
Mi humilde opinión sobre una de mis grandes pasiones, la tecnología. En esta ruta encontraran nuevos y poderoso gadgets, noticias del mundo tecnológico y uno que otro consejo.

A partir de hoy, en la barra lateral de este sitio, encontrarán una encuesta en donde espero voten por su ruta favorita y de esta manera yo pueda saber que es lo que mis queridísimos pasajeros les gusta leer e intentar complacerlos. Esto no significa que el resto de las rutas dejarán de existir, simplemente posteare más seguido temas de la ruta ganadora.

Voten! Voten! Voten! Voten!

PD: Haré el más grande esfuerzo para postear al menos una entrada por semana!! 
Y por favor comenten sus opiniones, no tienen idea de cuanto me sirven
 

febrero 08, 2010

Subsistitir. (Poesía Urbana)

Muy antiguo texto de protesta que escribí en el extinto Bohemian Space.

Camino por las calles
Entre el ruido y avenidas
Entre coches y semáforos
Intentando sobrevivir

Busco, mas no encuentro una razón para seguir
Las ratas ya me muerden los zapatos
Transitar las avenidas es más difícil
Que conseguir un asqueroso trabajo
Necesito salir de aquí

La bocina de los coches es la canción que escucho a diario
El tráfico, el sujeto de todos mis enunciados
Necesitamos hacer algo, pues esta ciudad
Se nos esta yendo al carajo

Todos queremos salvarnos
Pero sólo nos hacemos daño
Ya hasta los niños te asaltan
Si desde chiquitos se les enseña a robarnos

El gobierno se ha convertido en un lago
Inundado de peces gordos y mal educados
Que se pasean en sus lujosos autos
La corrupción nos acosa por todos lados

La violencia nos ha segado
Estamos paralizados
El miedo nos tiene atrapados
El temor a la calle nos ha encadenado
Mientras los policías gordos y malcriados
Buscan como sacarnos más “baro”

Escucho al país quejarse de la corrupción
Mas no se esfuerzan en encontrar una solución
Todos quieren acabar con la pobreza
Pero no buscan la manera
Creen que todo se puede arreglar gritando “pinche gobernador”

Tengo tanto temor de vivir así
No quiero seguir aquí

febrero 01, 2010

Santiago #2

Breve texto de una gran y compleja historia que ha estado nadando en mi cabeza desde hace unos años. Les recomiendo también este otro.
 
Mi padre, el diputado Mauricio Reynoso, fue asesinado la noche del 8 de septiembre. “Todo indica que fue un asalto, lo más que pueden hacer es levantar una denuncia” dijeron en el ministerio, aunque todos sabíamos que eso era mentira. A él lo mataron a sangre fría. Tenía gran cantidad de enemigos, como cualquier diputado corrupto –sí, corrupto y no me duele decirlo. –  Por lo mismo, el ministerio trato de cerrar el caso lo más rápido posible y minimizarlo para que no hubiera preguntas ni sospechas.

Después de su muerte mi familia lo perdió todo, pues curiosamente mi padre había cambiado todas las propiedades a nombre de Rosalinda Gutiérrez Portillo dos meses antes de su muerte, incluyendo una casa en Puerto Vallarta, recién comprada, de la cual no sabíamos nada. Pensé que lo que seguía no iba a ser fácil, y tuve razón. Perdimos la casa y compramos un pequeño departamento en Ciudad Satélite, mi madre logró poner un restaurante de comida corrida y Eduardo, mi hermano mayor, consiguió un trabajo en un despacho de abogados con el que nos ayudaba con lo que podía. Fue algo muy complicado, no fue fácil acostumbrarnos a nuestra nueva vida. Vendimos mi coche y el de mi mamá para poder terminar de pagar mi escuela y compramos un viejo Tsuru gris.

Para entonces, mis problemas no sólo eran económicos. Mi amistad con Santiago cada día estaba peor, ambos comenzábamos a sentir rencor hacia el otro. Ana y yo terminamos. Discutimos después de que descubrí que comenzó a salir a escondidas con Santiago. No me enojaba que lo hiciera, yo lo entendía perfectamente pues en mi situación era imposible darle los lujos que ella merecía, lo que me enfurecía era que no me lo dijera. Ella obviamente lo negó todo, sin embargo yo estaba seguro que era verdad. Así que decidí terminar con ella –aún me arrepiento–  a pesar de que la amaba y se que ella a mi también, yo no podía aferrarla a una relación que no quería vivir.

Difícil Decisión.

Estaba yo bastante confundido sobre cual sería La Imagen de la semana, pues tengo demasiado material de calidad y tenía muchas ganas de postear algo verdaderamente interesante en esta "sección" que he tenido tan olvidada últimamente. Pasaba yo por un gran conflicto emocional, cuando recordé que El Microbús es mío y que yo decido que se hace y que no, por lo tanto La Imagen de hoy son dos. Sí, cómo lo leyeron. Así que se me quedan calladitos y las disfrutan conmigo.

Nunca me había convencido una publicad tanto como lo hizo esta. Hasta me dieron ganas de romper todos mi vidrios para ver si muy Vuenos en el oficio.

El PRD le hubiera aprendido algo al ejemplo anterior y hubiera aplicado la de 
"Nos vale madres la ley, pero gobernamos bien" (Es sarcasmo, SARCASMO!)

PD. Disculpen la agresividad de este post, compréndanme acabo de golpear mi dedo meñique del pie con mi cama.